Educando a nuestros niños

Cuando nuestros niños están pequeños, lo cual empieza con el nacimiento, los damos abrigo, los protegemos y los nutrimos.  Apoyamos, enriquecemos y ayudamos con buenos inicios para el aprendizaje.  Muchas de las cosas que usted puede hacer para ayudar a su bebé a aprender y a crecer son las mismas para cualquier niño.  Estas incluyen:
I

- Léale a su niño de cualquier libro.  Lea aún antes de que pueda comprender las palabras.  Su bebé se beneficiará con los ritmos de su hablar y usted pondrá buenos cimientos para su futuro hablar y leer.
I
- Lleve a su bebé con usted afuera, a la tienda, o a hacer visitas para desarrollar un lazo estrecho y exponerlo a nuevos ambientes en una forma segura.
I
- Háblele a su bebé acerca de todo; lo que está haciendo, cómo se siente, lo que necesita de la tienda.
 
- Toque música para su bebé.  A los bebés les gusta los ritmos simples y las sinfonías complejas.
I
- Busque actividades en la comunidad, tales como natación, para conocer a otras familias jóvenes y proveerle ejercicio y recreación.
I
- Cargue a su bebé,  porque es importante para usted y el bebé sentirse cerca.
I
- Únase a un grupo de padres para conocer a otros padres, para compartir preocupaciones comunes de oros padres jóvenes, y para aprender las soluciones  creativas que ellos puedan tener.
I
- Hay una cosa más importante que usted puede hacer específicamente si su niño está teniendo, o tiene el riesgo de tener retrasos de desarrollo: Inscriba a su bebé en un Programa Estimulación Temprana: Terapia Física, Ocupacional, de Lenguaje, Evaluación Médica, Apoyo a la Familia, etc.
 
  ¡Y viene el colegio...!

Y terminan las vacaciones para dar paso a las clases escolares… ¿ya sabemos a qué colegio van a asistir nuestros pequeños?  ¿Hay temores por la forma en que ellos serán recibidos?  ¿Se adaptarán nuestros niños al nuevo ritmo?  ¿Sus compañeros los aceptarán?

Es natural que nos sintamos un poquito preocupados por todo estos temas ya que nuestra sociedad no ha aprendido del todo cómo manejar situaciones como la de nuestros niños. Lo importante es cómo las manejamos nosotros y cómo nos sentimos al     respecto.

Cada uno de nuestros niños, con Espina Bífida y/o Hidrocefalia o no, es diferente uno del otro. Así también, no hay dos niños que aprendan exactamente en la misma forma. Algunos niños captan los temas académicos con poco o ningún problema. Otros sobresalen en algunos cursos, pero “patalean” con otros. Y aún hay otros que necesitan ayuda extra para   aprender la mayoría de los cursos.

Lo que debemos cuidar es que en las oportunidades en las que necesite ayuda, haya alguien disponible para dársela. La ayuda puede ser tan simple como las tareas, o más extensiva como para lograr algunos objetivos individuales.
I
I
I